ENTREGA M3

 


Finalmente llegó el 10 de septiembre: mi cumpleaños y la entrega de taller. Curiosamente no me sentí tan triste por la coincidencia; de hecho, creo que habría sido peor si hubiera sido el 11. En todo momento traté de pensar que, después de la entrega, llegaría a mi casita a dormir y luego podría celebrar como corresponde.

Siento que realmente di mi máximo. Traté de cuidar los detalles en cada parte del proyecto. Recién estoy empezando a usar AutoCAD, así que fue un proceso de aprendizaje intenso, entre videos de YouTube, la ayuda de mi papá y algunos tips que encontraba en TikTok. No es difícil, solo hay que aprender a usarlo, y aunque todavía me queda mucho por mejorar, siento que voy por buen camino.

Lo más complicado fue trabajar los sistemas estructurales. Quizás no eran tan difíciles como pensaba, pero al ser la primera vez, realmente no sabía por dónde empezar. Por suerte, mi papá me ayudó un poco y pude hacer el detalle constructivo gracias a sus indicaciones.

El día de la entrega fui súper asustada. Siento que nos metieron harto miedo, tal vez para que nos esforzáramos más, pero en mi caso me pasa lo contrario: con miedo trabajo peor. Aun así, seguí los consejos de mis papás: no escuchar comentarios innecesarios y concentrarme en dar lo mejor de mí. Al final, no ganaba nada poniéndome mal, solo ansiedad. Si me iba bien, perfecto, y si no… tampoco era el fin del mundo.


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Este proyecto nace en Pedro de Valdivia, Concepción, en torno a la antigua Fábrica de Paños del Biobío, un edificio que hoy está cerrado y en estado de abandono. A pesar de su historia y de su tamaño, la fábrica funciona como una barrera en el territorio: separa físicamente dos sectores del barrio y genera un vacío urbano. Cuando visité el lugar por primera vez, la percepción fue muy fuerte , una estructura de gran escala, pero sin presencia social. No había actividad, ni comercio, ni espacios de encuentro.

La problemática no era solo la edificación en desuso, sino todo lo que detonaba a su alrededor: desconexión, falta de infraestructura pública y ausencia de un lugar donde la comunidad pudiera reunirse. Sin embargo, también descubrí que en el entorno existen ferias espontáneas, señales de que el sector tiene un potencial productivo y una comunidad activa.

A partir de eso, surgió la idea central del proyecto: transformar la fábrica en un Mercado Productivo Gastronómico que rescata la identidad productiva del lugar, pero desde una lógica contemporánea. En vez de producir telas como en su origen, ahora el ciclo es producir, elaborar y comercializar alimentos.  desde los huertos donde se cultiva, los talleres donde se preparan los alimentos, hasta los módulos de venta en el mercado.

Un aspecto fundamental del proyecto fue respetar la preexistencia. La Fábrica de Paños es parte del patrimonio industrial de Pedro de Valdivia, carga con memoria colectiva, con historias de trabajo y con un valor simbólico que sería un error borrar. Por eso, lejos de demolerla o transformarla por completo, trabajé en torno a la idea de conservar su lenguaje arquitectónico original, lo nuevo se reconoce pero no compite con lo antiguo. Solo se incorporan elementos necesarios para activar el edificio, como la terraza  y los nuevos accesos, sin alterar la esencia del volumen existente. Preservar este edificio es permitir que el pasado siga dialogando con el presente.

Una de las primeras decisiones fue abrir la fábrica hacia la ciudad. En vez de tratarla como un objeto cerrado, la convertí en un espacio atravesable. Se genera un eje principal que conecta ambos accesos del terreno, transformando lo que antes era una barrera en un recorrido público. Este eje desemboca en una plaza central, y en los lateralesse ubican los huertos y las pérgolas de madera, espacios recreativos y mobiliario urbano.

La materialidad respeta lo existente: la estructura principal conserva su sistema original de hormigón, reforzado con vigas de encadenamiento y muros de albañilería estructural. Para la ampliación utilicé hormigón también, ya que la azotea es transitable. La cubierta es una chapa metálica engrafada, que permite un montaje limpio y liviano sin sobrecargar la estructura existente. Los módulos exteriores y pérgolas se construyen en madera clara, contrastando con la solidez del edificio. El suelo de la plaza se resuelve en adoquín de arcilla, material cálido, duradero y propio de espacios peatonales.

La configuración no es solo estética: está pensada para responder al clima y al confort del usuario. Las pérgolas y la arbolización perimetral generan sombra en los puntos de mayor exposición solar, y la plaza se abre hacia el norte para permitir una buena iluminación durante el día. La ubicación de cada programa responde al recorrido natural del usuario: ingresar, recorrer, producir y vender.

Hoy, la fábrica deja de ser un límite y se convierte en un puente. Deja de ser un edificio en silencio para transformarse en un lugar vivo, donde la comunidad puede encontrarse, producir, aprender y comerciar. Ya no es un terreno abandonado; ahora es un espacio público activo que devuelve identidad y pertenencia al barrio.

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y asi terminé una de las entregas más importantes del semestre… y no puedo estar más feliz. Me saqué una buena nota, y más allá del número, lo que siento es alivio. Después de tantas noches sin dormir, correcciones, frustraciones y maquetas que no encajaban, ver que todo ese esfuerzo valió la pena me llena de orgullo.

Esta nota no solo me tranquiliza, sino que también me da confianza. Me demuestra que sí puedo. Siento que con esta presión menos encima voy a poder disfrutar muchísimo más lo que viene ahora: la comisión.

Antes estaba solo enfocada en cumplir. Ahora quiero disfrutar el proceso. Quiero vivir cada corrección como una oportunidad, no como una amenaza. Quiero seguir puliendo el proyecto y transmitirlo con seguridad.


Comentarios

  1. Holaa, la forma en que abordas la Fábrica de Paños es muy sensible y coherente: rescatas su historia, la conectas con la comunidad y logras darle un nuevo sentido sin borrar lo que ya existía. Eso habla de una mirada madura y respetuosa. ¡Felicidades por la nota y por lo que lograste!

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  2. Hola mi leona bella!! Tu trabajo demuestra una lectura muy sensible del territorio y del valor patrimonial de la Fábrica de Paños. Es muy potente cómo transformas un edificio abandonado (antes una barrera urbana) en un espacio abierto, productivo y comunitario. La idea de reconvertir su identidad industrial hacia un mercado gastronómico integrado con huertos y talleres está muy bien lograda, porque recupera la historia sin congelarla. También destaca la decisión de mantener la estructura original y complementar con intervenciones contemporáneas que no compiten con lo existente. En general, se percibe un proyecto coherente, con una intención clara de activar el barrio y devolverle vida a través del encuentro, la producción y el recorrido público.
    Me gustó mucho como fuiste trabajando mi linda y que el resultado te haya gustado me es muy gratificante!!! Siempre puedes llegar a más porque eres muy capaz, mucho éxito mi linda🫂❤️

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  3. Hola vale, felicidades por tu proyecto, me encantó tu lámina, tu proyecto se entiende muy fácil y va desde lo macro a lo micro, seca!!, ánimo no queda nada ya!

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